Sexualidad infantil: guía para la familia
- Psic. Agustina Vignolo

- 24 feb 2023
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 11 may 2024
La sexualidad es un tema que generalmente se asocia solo a la vida adulta, pero en realidad es un aspecto importante del desarrollo desde pequeños (el término sexualidad no se reduce a los órganos genitales). Sin darnos cuenta está presente desde un comienzo en cómo nos relacionamos con nuestro hijo/a desde bebé, a partir de nuestras actitudes hacia ellos y su cuerpo, con nuestros gestos, al mimar, jugar, al respetar sus "no".
Desde temprana edad los infantes comienzan a explorar y descubrir su cuerpo. Por esto es importante abordar la sexualidad de niños y niñas de manera respetuosa.
A lo largo del desarrollo niños y niñas exploran su cuerpo con cierta preferencia a estimularse aquellas zonas que le resultan más agradables y placenteras. Cerca de los dos años comienza el proceso de control de esfínteres, lo que significa que van dejando de usar el pañal. Ante este hito del desarrollo es probable que comiencen a explorar su zona genital, ya que ahora es una zona más accesible. Este comportamiento es normal y parte del desarrollo infantil.
En este momento, el niño pequeño no tiene ninguna conciencia de lo que está haciendo y esto no posee el mismo significado que le damos los adultos, en esta etapa no tiene connotación erótica.
El pequeño tampoco distingue cuándo es una conducta socialmente apropiada y cuándo no: esto es lo que debe ir aprendiendo de manera gradual y adaptado a su edad. Debemos tener en cuenta evitar frases que expresan connotación negativa como " eso no se hace, que asco". En esta etapa podemos redirigir su atención a otro estímulo e ir enseñando que hay zonas de nuestro cuerpo que son íntimas. Rezongar a los niños contribuye a que asocien su cuerpo y su sexualidad con emociones vivenciadas negativamente como la culpa y la vergüenza.
Desde este momento y también en la etapa preescolar, comienzan a preguntarse sobre las diferencias entre el cuerpo de los niños y las niñas. Puede que pregunten sobre las partes del cuerpo y sus funciones. Lo recomendable es responder de manera honesta y sencilla, teniendo en cuenta la edad del niño/a. En esta etapa es importante poner foco en el concepto de privacidad y límites.
Más adelante los chicos comienzan a tener curiosidad sobre cómo nacen los bebés, los cambios corporales, etc. Es recomendable tener en cuenta sus preguntas, a veces un libro adaptado a su edad puede ser de mucha ayuda para esos momentos. Si te gustaría saber cuales, podes consultarme y te cuent cual puede ser una buena opción para su edad. En la etapa escolar y más adelante puede que accedan a información no fidedigna a través de internet, redes sociales, incluso amigos/as que hablen del tema. Es por esto que es importante cuando nos transmiten sus dudas conocer que información manejan y si es confiable.
Una guía para la familia:
Enseñar las partes del cuerpo: es fundamental enseñarles las partes del cuerpo por su nombre con naturalidad desde pequeños: pene, vagina, etc. Podemos explicar que estas partes son privadas, es decir que nadie puede ver ni tocar, a excepción del cuidador de referencia si el niño/a necesita ayuda para limpiarse luego de ir al baño, bañarse, vestirse, etc.
Visitas al pediatra: es importante que el niño o niña sepa qué esperar durante la visita al pediatra para promover que se sienta menos ansioso/a y más seguro. Puedes explicarle que el médico lo revisará, lo pesará, medirá su altura, escuchará su corazón y que estaremos junto a el/ella durante el proceso..
Dar a conocer que debemos respetar el cuerpo del otro, como también los demás deben respetar el nuestro.
Decir que no: es importante poder expresar "no quiero”, "no me gusta", sin preocuparse por el enojo de la otra persona. Podemos explicarle al niño/a que por ejemplo, si no quiere que una persona le haga cosquillas o le haga upa, debe transmitirlo, decirle que no, que eso no le gusta.
Responder a sus preguntas: pueden hacer preguntas acerca de su cuerpo y es importante que obtengan respuestas de manera clara y honesta, siempre teniendo en cuenta su edad. Si no sabemos qué responder en el momento, podemos decirle que luego buscaremos juntos esa respuesta o que nos dé un tiempo para contestarle.
Utilizar lenguaje adecuado a su edad: es importante que los padres utilicen un lenguaje claro y adecuado al hablar con los niños acerca de su cuerpo y su sexualidad. Evitar los eufemismos o palabras que puedan confundir o avergonzar. Podemos utilizar cuentos y libros.
Enseñar sobre la privacidad: por ejemplo, explicarle que pueden explorar su cuerpo en privado, y que es importante respetar la privacidad de los demás. Respetar su cuerpo y también el del otro.
Aclarar al niño o la niña que cuenta con nuestra ayuda cuando se sienta mal, inseguro/a o asustado/a. Cuando rezongamos ante sus equivocaciones o malestar de manera reiterada y excesiva puede que el niño/a luego no quiera acercarse a nosotros cuando algo negativo le sucede. Al acompañar en las adversidades del día a día sabrá que puede recurrir a nosotros.
Es clave que las charlas sean breves y ajustadas a sus preguntas, asi habilitamos a que continúe preguntándonos y que no se vuelva una charla larga, tediosa y aburrida para el/ella con información que quizá no está preparado/a para procesar.



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